Pie diabético · Prevención
Pie diabético: por qué una herida pequeña no debe ignorarse
En las personas con diabetes, una herida pequeña en el pie puede complicarse con rapidez porque la enfermedad afecta la circulación y la sensibilidad, lo que dificulta la cicatrización y puede impedir sentir la lesión a tiempo. Por eso, cualquier herida en el pie diabético merece atención pronta.
¿Por qué el pie diabético es delicado?
La diabetes puede reducir la sensibilidad en los pies (neuropatía) y afectar la circulación. Esto significa que una persona puede no sentir una lesión pequeña y que esa herida, al mismo tiempo, cicatrice con más dificultad. La combinación hace que una lesión menor pueda convertirse en un problema mayor.
¿Qué vigilar?
- Cualquier herida, ampolla, grieta o enrojecimiento en los pies.
- Cambios de color o temperatura.
- Zonas de presión o callosidades.
- Heridas que no mejoran en pocos días.
¿Cómo prevenir complicaciones?
Revisar los pies todos los días, mantener un buen control de la diabetes, usar calzado adecuado y acudir pronto ante cualquier lesión son medidas clave. La atención temprana de una herida marca la diferencia.
¿Cuándo acudir?
Ante cualquier herida en el pie que no mejore, o que presente secreción, mal olor, enrojecimiento o dolor, conviene una valoración sin demora.
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